Tamaño: Longitud: hasta 100 cm. Peso: 38,5 kg
Distribución: Europa y norte de Asia.
Identificación: Piel gris clara o roja-parda manchada o con pequeñas franjas; orejas con largos penachos y patillas característicos.
Nombre científico: Lynx lynx
Si observamos a un lince desde atrás, su aspecto no resulta demasiado impresionante: su corta cola parece impropia de un gran felino. Esta visión queda compensada con creces por su magnífico rostro, de orejas pinceladas y largas patillas, unas peculiaridades que son algo más que un simple complemento decorativo. La cola rabuda no le permite comunicarse; para ello emplea las orejas y las patillas, con un lenguaje en el que cada posición tiene un significado distinto.
El lince caza en zonas boscosas ocultándose entre la maleza para acechar a su presa, que puede ser tanto una perdiz u otra ave de costumbres terrestres como un mamífero, desde ratones hasta corzos. Es predominantemente forestal, aunque también puede vivir en praderas y pastos de montaña. El territorio de un individuo es variable, llegando a los 185 Km² de dominio directo en el caso de los machos (las hembras suelen tener territorios menores). Los individuos de diferente sexo solapan sus respectivas áreas y se toleran entre sí, cosa que no ocurre con los de su mismo género.
Al contrario que otros felinos emparentados, estos animales basan su dieta en la captura de ungulados, generalmente jóvenes, que en ocasiones llegan a ser hasta cuatro veces más grandes que ellos. Entre estas presas se cuentan corzos, camellos, ciervos, muflones, bueyes almizcleros, rebecos, cabras salvajes y renos. Los individuos jóvenes y los que habitan en zonas más escasas en ungulados consumen con mayor frecuencia liebres, conejos, pikas, roedores, aves y, cuando se da la ocasión, otros carnívoros de menor tamaño, entre los que se incluye su pariente el gato montés. Es un gran trepador y saltador.
Dentro del territorio de cada macho, suele existir el de una hembra totalmente incluido dentro de éste, que es con la que se aparea más frecuentemente. Cuando la hembra tiene crías, el macho (que no participa en su cuidado) suele evitar las áreas más frecuentadas por ésta y sus hijos, por lo que no hay competencia excesiva por el alimento con ellos. No obstante, el padre sigue defendiendo los límites de su territorio frente a otros machos con normalidad, por lo que durante esta época la hembra queda a salvo de disputas por el territorio o la comida, centrándose en sacar adelante a su prole.
La época de apareamiento tiene lugar entre enero y marzo. Durante dos días dentro de este periodo, macho y hembra se reúnen y parecen vivir una especie de noviazgo: si hasta entonces tendían a evitarse o simplemente se ignoraban, durante estas 48 horas viven, cazan, comen y duermen juntos. Cuando la hembra está dispuesta a copular, lo hace saber levantando la cola. Después del acoplamiento, ambos pueden volver a aparearse en días posteriores, pero lo normal es que las hembras lo hagan una sola vez al año. Los machos, por el contrario, buscan otras nuevas hembras después de dejar a la última, apareándose varias veces durante la época de cría.
Entre 65 y 70 días después del apareamiento, la hembra da a luz normalmente de 1 a 5 crías diminutas (190 - 210 g de peso), aunque pueden darse partos mucho más amplios (llegando a 12 en alguna ocasión). El parto acontece en una cueva, un refugio subterráneo o un hueco en la base de un árbol, naciendo las crías ciegas, desnudas y completamente desvalidas. Durante los primeros días, las hembras sólo dejan solas a sus crías durante el tiempo necesario para cazar y alimentarse.
A las dos semanas las crías abren ya los ojos y a las seis abandonan el cubil para seguir a su madre. Se convierten entonces en criaturas muy activas en la exploración del mundo (llegan a escalar grandes alturas en árboles sólo por curiosidad) y pasan buena parte del tiempo jugando y aprendiendo a cazar.
Al cumplir un año inician su vida en solitario. Las hembras permanecen en áreas cercanas a las de la madre, mientras que los machos viajan largas distancias para encontrar su propio territorio. A esta edad, las hembras ya son aptas para reproducirse, mientras que los machos esperan alrededor de un año más para aparearse por primera vez.
Los linces pueden llegar a cumplir 20 años, pero lo normal es que vivan sólo de 12 a 15.
Lince ibérico - Lynx pardinus
El lince ibérico es una especie que se halla en una situación muy delicada. El número de individuos se ha reducido hasta los 150-200 y se halla en el umbral de viabilidad como población natural.
La reducción del número de conejos, su dieta principal, y la destrucción de su hábitat, el bosque mediterráneo, unidos al furtivismo y a los atropellos accidentales han conducido a este felino emblemático al borde de la extinción.
La época del celo comienza entre enero y febrero, adelantándose en las regiones meridionales desde finales del mes de diciembre hasta mediados del mes de febrero. El lince, a pesar de ser un animal de hábitos solitarios, en esta época del año suele permanecer con su pareja. Las madrigueras se hacen en lugares bien protegidos y escondidos como roquedos, árboles huecos. La gestación dura de 65 a 72 días, de lo que se deduce que la época del nacimiento se sitúa entre los meses de marzo y abril. Las camadas suelen constar de una a cuatro crías, siendo lo más habitual dos cachorros. A las cuatro semanas la madre lince cambia de madriguera, y a los dos meses los cachorros son capaces de acompañar a su madre en las cacerías. Éstos son independientes en 7 ó 12 meses (más o menos cuando la hembra entra de nuevo en celo) y permanecen en su territorio natal hasta los 20 meses. Suelen sobrevivir a la independencia entre uno y dos linces por hembra.
En la mayoría de los casos, el lince ibérico vive de manera solitaria y nómada, mostrándose más sociable en la época de celo. Es un ágil cazador. Se aproxima sigilosamente a la pieza y salta sobre ella con rapidez. Menos frecuentemente espera oculto a que pase cerca una pieza. Cuando las temperaturas máximas aumentan, los linces pasan más tiempo descansando, al contrario que cuando hay precipitaciones. Los linces juveniles son básicamente crepusculares y diurnos, con un aumento de su actividad nocturna después de su primer año de vida. Durante el invierno, los linces pueden tener actividad durante las 24 horas del día, contrastando con sus hábitos casi estrictamente nocturnos en verano.
Lince canadiense - Lynx canadensis
El número de ejemplares de lince canadiense fluctúa de forma directamente proporcional a la abundancia de su mayor alimento: la liebre americana.
Cría una sola vez al año, naciendo los cachorro en primavera. El período de gestación es de 9 a 10 semanas. En cada parto nacen de uno a cinco cachorros. Los recién nacidos pesan de 175 a 235 gramos. A las cinco semanas de nacidos empiezan a acompañar a la madre en algunas salidas. De los siete a los diez meses ya toman parte activa en las cacerías, independizándose a los diez meses. Son adultos a los dos años de edad.
El Lince Canadiense es un felino grande entre los gatos. Los adultos alcanzan una longitud en la cabeza y el cuerpo de 90 cm a 1.1 metros, con una corta cola de 10 a 25 cm. Normalmente pesa entre 6 y 18 Kilogramos, algunos autores indican el peso máximo de ser 32 Kilogramos. Algunos ejemplares grandes pueden sobrepasar las medidas promedio y en algunas regiones son más pequeños. |