Del género Phelsuma se conocen alrededor de 68 especies y subespecies, la mayoría de las cuales habita en Madagascar, Seychelles y las Comores. Algunas de estas especies se han encontrado en Sudáfrica y otras han sido introducidas en Tanzania, aunque no existían de forma natural en estos lugares, sino que han llegado a ellos por culpa del hombre.
Todos los miembros del género Phelsuma son diurnos, mientras que la mayoría del resto de la familia Gekkonidae se encuentran activos sobretodo durante la noche. Los Phelsuma o “Gecos diurnos” (nombre común) presentan ojos claros y con una fina capa que recubre el globo ocular, y además carecen de párpados. Tienen una piel fina y muy sensible, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de manejarlos, dado que se puede dañar fácilmente y esto provocará una cicatriz visible aún después de la cura. Los gecos diurnos pueden regenerar rápidamente la cola si ésta se les desprende, cosa que desgraciadamente suele ocurrir a menudo, dado su nerviosismo. Todos los phelsumas disponen en sus patas del conocido lamellae (láminas de tejido especializado), gracias al cual pueden escalar fácilmente por superficies planas, como cristal, y por todo tipo de ramas con gran agilidad, lo que los convierte a su vez en grandes escapistas al tratarse además de animales muy veloces.
Son animales muy llamativos por los colores tan intensos que poseen (la mayoría de las especies) y extremadamente territoriales, sobre todo entre los machos.
Los geckos diurnos actúan como auténticos aliados de las plantas con flor, ya que hacen la misma tarea que colibríes, abejas o murciélagos e la hora de dispersar el polen y ayudar a la procreación vegetal.
A pesar de que son animales muy curiosos, a su vez son muy poco sociables. Evidentemente, como sabemos cada animal tiene su propio comportamiento y cada especie es distinta e incluso cada ejemplar es diferente al resto.
Existe una marca en forma de V en la frente, y tiene marcas rojas detrás de la cabeza y en el dorso. La cola es uniforme y a veces con una sola mancha roja y/o algunas marcas atravesadas rojas en la parte anterior de la cola. Los flancos y miembros son también uniformes y de un jaspeado pálido a negro. El color ventral es por lo general gris, la parte inferior de la cola es a veces verde azulada a amarilla. Los Gecos diurnos de Madagascar se alimentan principalmente de néctar y artrópodos pero también se los han observado alimentarse de Gecos Hemidactylus. Los Gecos diurnos de Madagascar se conocen por tener una expectativa de vida de más de 20 años bajo el cuidado humano.