Tamaño: Longitud: 1 a 1,5 m, ocasionalmente hasta 2 m
Distribución: India, Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh, Nepal.
Identificación: Color variable, del negro y marrón al gris amarillento, con una ancha banda negra bajo el cuello y semicírculos en forma de anteojos a cada lado de la caperuza.
Nombre científico: Naja naja
El misterioso reptil que sale del cesto del encantador de serpientes, bailando sinuosamente al son de la cautivadora música de la flauta, suele ser una cobra de anteojos. Sin embargo, por muy evocadora que suene la melodía a nuestros oídos, el ofidio no puede oírla porque es sordo. En realidad se le ha adiestrado a contornearse siguiendo el vaivén de la flauta o las manos del encantador. El gran secreto de amaestrar a las serpientes es muy desconocido, pero cabe destacar que las serpientes son reptiles inteligentes y no es nada extraño suponer que su actitud acomplaciente hacia su cuidador y el público que la contempla responda a su necesidad básica de alimentarse.
Cuando se siente amenazada, la cobra se yergue y extiende su característica caperuza, balncéandose y silbando para ahuyentar a su agresor. Atacar es su útlimo recurso, pero cuando lo hace, el veneno resulta mortífero.
Su mordedura suele inyectar una dosis letal de veneno mediante unos colmillos acanalados, esta serpiente acostumbra a expulsar una dosis letal de veneno en cada mordedura, produciéndose en raras ocasiones la llamada mordedura seca en la que no se inyecta ninguna cantidad de veneno. Su veneno, constituido por una poderosa neurotoxina, es capaz de matar a los 15 minutos de ser inoculado produciéndose la muerte por trastornos derivados de la parálisis, como el paro cardiorrespiratorio. |